martes, 1 de octubre de 2013

Ventajas, usos y fines educativos

Las redes sociales son grupos de personas conectadas por uno o varios tipos de relaciones sociales, tales como amistad, parentesco o intereses comunes.
 
Las más populares, sin duda son: Facebook, Twitter, LinkedIn, Sonico, Bebo, MySpace, Hi5, Orkut, Friendster, Ning, Badoo y MyLife entre otras.
 

 
 
  
 
Estas redes sociales ofrecen múltiples ventajas sobre el correo electrónico, los foros y el chat, dado su carácter asincrónico y personal, y la relativa sencillez de sus interfaces.
 
 
 
Ventajas
 
 
Socialización
Considerada por muchos la ventaja principal, es la que nos permite aprender e interiorizarnos de normas y valores necesarios para desempeñarnos convenientemente con otros individuos, ya sea con amigos del pasado, actuales o nuevas amistades.
Como en la vida real, en el universo virtual existe una gran comunidad dentro de cada red social, en la que todos podemos  participar, pero con la condición de adecuarnos a sus normas, por eso es necesario conocer la Netiqueta de las redes sociales.
Por consiguiente los usuarios de redes sociales se convierten en miembros activos de una pequeña sociedad virtual, en la que pueden interactuar con otros para los fines que deseen, amistad, amor, contactos profesionales, intercambio de opiniones, negocios, etc.
 
Trabajo
Desde la irrupción de Internet en el mundo, ha cambiado sustancialmente la forma de encontrar trabajo.
Muchas empresas cuentan con entornos sociales en los cuales comunican las oportunidades laborales, reciben currículums e incluso realizan entrevistas de trabajo. Además mediante estas plataformas podrás hacer contactos de todo tipo, los cuales pueden servir para saber de algún trabajo, incluso pueden recomendar para conseguir un trabajo.
Una red social que se enfoca en esta categoría es LinkedIn, por ello si se está interesado en hacer contactos profesionales y laborales, es importante saber aprovechar al máximo esta red.
 
Negocio
Esta categoría se relaciona mucho con la anterior, pero la diferencia es que no se trata de conseguir un trabajo, porque ya se tiene un negocio físico o virtual (sitio Web) que desea promover.
No sólo es publicidad para obtener nuevos clientes, sino que además se busca la identificación con la marca, obtener información importante, críticas y observaciones del producto  o servicio, que le permita corregir todo aquello que esté mal y lograr reforzar la relación con tus clientes o consumidores.
Lo interesante es que es gratis, pero necesita tiempo y esfuerzo, tanto para un negocio pequeño que desea darse a conocer, como para una marca ya posicionada que desea mantenerse en primer nivel.
Los beneficios que nos brindan las redes sociales no sólo son para las empresas sino para nosotros los consumidores, ya que recibiremos mejores ofertas, mejor trato y soluciones a nuestros problemas relacionados con los productos o servicios.
 
Información
Aunque las redes sociales no están enfocadas en la obtención de la información, nos brindan información muy relevante, a través de sitios de la red, blogs y de nuestros contactos.
Desde asuntos sin importancia, como eventos para asistir este fin de semana, el cumpleaños de un amigo o los últimos estrenos en el cine, hasta información más relevante como publicaciones sobre temas de nuestro interés, noticias de actualidad o sucesos importantes en la vida de nuestros amigos o contactos.
La información primaria que podamos recibir es una ventaja muy significativa, porque el lector está frente a la fuente, por ende obtendrá mejores resultados.
De cualquier manera, las redes sociales nos brindan gran cantidad de información, de una manera más social y personal. 
 
 
Desventajas
 
 
Exposición de nuestra vida privada, si no se configura bien la privacidad.
 
Pueden darse casos de suplantación de personalidad.
 
Falta en el control de datos.
 
Pueden llegar a ser adictivas.
 
Pueden robar los contenidos que publicamos.
 
Pueden ser utilizadas por criminales para conocer datos de sus víctimas en delitos.
 
Se hacen amenazas, se discrimina, se estafa y se incita a la violencia a través de Internet, ya que cualquiera puede crear una identidad falsa que será muy difícil descubrir.
 
Nadie niega las grandes posibilidades de estas redes sociales, pero hay que ser sumamente cuidadosos, sobre todo cuando hay niños en el hogar.
 
Por eso se recomienda, mantener ciertos datos personales privados; por otro lado, ser respetuosos y no insultar, no incitar a la violencia, ni discriminar, ni nada que no nos gustaría que nos hagan.
 
 
 
 
 
El papel del docente en el uso de las redes sociales para el aprendizaje
 
Para que las redes puedan convertirse en parte de la transformación educativa, es importante resaltar que el docente tiene un papel significativo, puesto que participa en el proceso de generar conocimientos junto con el estudiante de forma construida y compartida; a partir de esto, se entiende que los procesos centrales del aprendizaje son la organización y comprensión del material informativo, ya que el aprendizaje es el resultado de la interpretación.
 
Sin embargo, en este tipo de situaciones de aprendizaje, el esfuerzo del profesor está centrado en ayudar al estudiante a desarrollar talentos y competencias utilizando nuevos esquemas de enseñanza, lo cual lo convierte en un guía del proceso de enseñanza-aprendizaje.
A la par, el estudiante se vuelve un ser más autónomo y autosuficiente que construye sus propios conocimientos. El profesor ahora tiene la labor de ayudarle a aprender (Meso, 2010).
 
De igual forma, el cambio que provocan las redes sociales en el papel del docente es determinante. Artero (2011) manifiesta que el profesor deja de ser la fuente de transmisión de saber para su alumnado, puesto que toda la magnitud que se quiera de conocimiento reside en la Red, y debe ser consciente de ello y legitimar su posición en el aula como guía, tutor y mediador en el aprendizaje. 
 
 
 


 
  
 
 El papel del estudiante en las redes sociales, sus estilos y estrategias de aprendizaje
 
Respecto al papel del estudiante en las redes sociales, y al ser éste quien representa el eje central del proceso de enseñanza-aprendizaje, es necesario que desarrolle conocimientos ligados a la posibilidad de acceder a las fuentes de información soportadas por tecnologías y que, además, muestre competencias tecnológicas que le permitan consumir, usar y producir más información.
 
Los estudiantes en el contexto de las redes sociales requieren desarrollar habilidades como el encontrar, asimilar, interpretar y reproducir información, por lo que es necesario que ellos reconozcan sus estilos de aprendizaje, puesto que cada uno tiene un modo distinto de percibir y procesar.
Lo anterior implica, también, que dependiendo del contexto y tipo de información, el estudiante combine sus estilos de aprendizaje particulares: visual, auditivo o kinestésico, según su canal de percepción, o teóricos, pragmáticos, reflexivos, activos, a partir de la interiorización que efectúen en una etapa específica.
 
Lo anterior permite comprender la relación entre el concepto de estilos de aprendizaje que distintos autores han construido y lo que los estudiantes desarrollan al utilizar herramientas como las redes sociales. Alonso y otros (1994), Guild y Garger (1998), Kolb (1976), citados en García, Santizo y Alonso (2009), definen los estilos de aprendizaje como el conjunto de aptitudes, preferencias, tendencias y actitudes que tiene una persona para hacer algo que se le manifiesta a través de un patrón conductual y de distintas destrezas que lo hacen distinguirse de las demás personas bajo una sola etiqueta en la manera en que se conduce, comunica, piensa, aprende, conoce y enseña.
 
Las estrategias de aprendizaje son caracterizadas como procedimientos mediante los cuales se puede adquirir información e integrarla al conocimiento ya existente; requieren un esfuerzo, son voluntarias, esenciales y necesarias en los ámbitos educativos, porque en general ayudan a mejorar el desempeño académico (Donolo, 2004).
 
Por lo tanto, las redes sociales, y en general las herramientas de la Web 2.0, pueden considerarse una estrategia de aprendizaje, porque tendrían el papel de facilitadoras de información y medios para la integración y comunicación; de forma voluntaria, los estudiantes accederían a ellas y darían un valor agregado a sus procesos de aprendizaje.
 
Torres (2004) considera que las estrategias de aprendizaje son procedimientos que los aprendices emplean de modo consciente, controlado e intencional como instrumentos flexibles para aprender significativamente y solucionar problemas; esto propicia la formación de comunidades de aprendizaje en las que los alumnos investigan los contenidos temáticos, así como información de interés personal, y se convierten en líderes y responsables de su aprendizaje.
 
  

 
 
 
  
 
Se puede concluir que las redes sociales se están convirtiendo en una herramienta que permite el desarrollo de las habilidades comunicativas y puede ser utilizada como estrategia de aprendizaje por parte de los estudiantes, pues la mayoría de ellos las usan casi siempre, aunque consideran que lo hacen sin ningún beneficio específico, a pesar de que sí las incluyen como parte de sus actividades académicas.
 
Por otra parte, los alumnos tienen la percepción de que sus profesores no usan estas herramientas con un fin de enseñanza, pues sólo las utilizan para cuestiones de tipo general.
 
Coincidimos con Artero (2011) en que el manejo de una red social en el aula puede suponer un acercamiento entre el docente y el alumno. Las redes sociales se conciben desde y para la interacción y este nuevo espacio de diálogo puede ser un lugar de aprendizaje y enriquecimiento mutuo: por una parte, el docente interviene, modula y colabora en el aprendizaje con su alumnado, incluso puede hacer uso de ellas para extraer la variedad de estilos de aprendizaje que conviven en su aula y también la evaluación del comportamiento individual y colectivo del alumnado.
 
Las redes sociales pueden convertirse en una estrategia de aprendizaje, entendida como el conjunto de operaciones, pasos, planes, rutinas que usan los estudiantes para facilitar la obtención, almacenamiento, recuperación y uso de información al aprender (Carranza, 2011).
 
De considerarse lo anterior, las redes se convertirían en una transformación educativa que permitiría un espacio de diálogo y propiciaría un aprendizaje y enriquecimiento mutuo entre docentes y estudiantes; es decir, un sitio donde la interacción, individualidad y multiculturalidad se respeten y, al mismo tiempo, enriquezcan el aprendizaje colaborativo y fomenten la metacognición de los actores con actividades que conlleven a la autoevaluación o reflexión sobre el trabajo realizado.
 
Las redes pueden ser una herramienta metodológica para los docentes, porque alimentan su propia formación desde la práctica y participación en proyectos, además de ser un observador, seguidor y mediador de los trabajos de los alumnos.